jueves, 14 de mayo de 2009

Jazz. Origen y evolución

Orígenes.
Jazz, forma musical nacida hacia 1900 en Estados Unidos. Posee una historia definida y una evolución estilística específica. En su desarrollo ha tomado elementos de la música folclórica; a su vez, la música popular los ha tomado del jazz. El jazz hunde sus raíces en el eclecticismo musical de los afroamericanos. En esta tradición sobreviven huellas de la música del África occidental, de las formas musicales de la comunidad negra del Nuevo Mundo, de la música popular y clásica europea de los siglos XVIII y XIX y de formas musicales populares posteriores que han influido en la música negra o que son obras de compositores negros. De entre las melodías que influyeron el el jazz se incluyen la música de banjo de los minstrel shows (derivados de la música de banjo de los esclavos), los ritmos sincopados de influencia negra procedentes de la música latinoamericana (que se escuchaba en las ciudades sureñas de Estados Unidos), los estilos de pianola de los músicos de las tabernas del Medio Oeste, y las marchas e himnos interpretados por las bandas de metales de negros a finales del siglo XIX.
A partir de 1910 el director de orquesta W. C. Handy tomó otra forma, el blues, y la llevó más allá de su tradición precedente —estrictamente oral—, con la publicación de sus originales blues. En las manos de los músicos de jazz, sus blues encontraron en la década de 1920 a quien sería quizá su mejor intérprete: la cantante Bessie Smith, que grabó muchos de ellos.
La mayor parte de la música primitiva de jazz se interpretaba en pequeñas bandas de marcha o la tocaban pianistas solistas. Aparte del ragtime y las marchas, el repertorio incluía himnos, espirituales y blues. Las bandas tocaban esta música, modificándola mediante síncopas y aceleraciones, en las fiestas campestres, bodas, desfiles y funerales.
Evolución.
El jazz en Orleans.

Con el inicio del siglo XX surgió el primer estilo de jazz documentado, cuyo centro estaba en la ciudad de Nueva Orleans, en el estado de Luisiana. En él la corneta o la trompeta llevaba el peso de la melodía, el clarinete tocaba floridas contramelodías y el trombón interpretaba sonidos rítmicos mientras hacía sonar las notas fundamentales de los acordes o una armonía simple.
Amstrong.
Primer auténtico virtuoso de jazz, Armstrong fue un sorprendente improvisador, tanto en el plano técnico, como en el emocional e intelectual. Cambió el formato del jazz y puso al solista al frente de la orquesta. Los grupos con los que grabó, los Hot Five y los Hot Seven, demostraron que la improvisación podía ser mucho más que una simple ornamentación de la melodía; para ello creó nuevas variaciones basándose en los acordes de la melodía inicial. También creó escuela para todos los cantantes de jazz posteriores al improvisar sin palabras, usando la voz como un instrumento (técnica denominada scat singing).
El jazz en Chicago y en Nueva York.
Para el jazz, la década de 1920 fue una época de gran experimentación y numerosos descubrimientos. Muchos músicos de Nueva Orleans, incluido el mismo Armstrong, emigraron a Chicago; allí ejercieron su influencia sobre los intérpretes locales y estimularon la evolución de un estilo identificable, derivado del estilo Nueva Orleans pero acentuando la actuación de los solistas y añadiendo con frecuencia el saxofón a la orquestación.
La era de las Big Bands y el origen del swing.
Durante la década de 1920 hubo grupos de jazz que comenzaron a tocar siguiendo el modelo de las bandas de baile de sociedad, formando las que se dieron en llamar big bands. Fueron tan populares en las décadas de 1930 y 1940 que este periodo se conoce como la era del swing. Uno de los aspectos más importantes en el nacimiento de la era del swing fue un cambio en el ritmo que suavizaba los compases en dos tiempos del estilo Nueva Orleans, utilizando un compás más fluido, de cuatro tiempos. El desarrollo de las big bands como medio jazzístico se debió en gran parte a Duke Ellington y Fletcher Henderson.
La década de los 40 y la posguerra.
El músico de jazz más influyente de la década de 1940 fue Charlie Parker, que se convirtió en el líder de un nuevo estilo conocido como bebop, rebop o bop. Al igual que Lester Young, Charlie Christian y otros solistas destacados, Parker tocaba con big bands. Sin embargo, durante la II Guerra Mundial la economía de guerra y los cambios en los gustos del público llevaron a la disolución de muchas de estas orquestas. Esta decadencia, en combinación con el estilo radicalmente nuevo del bebop, produjo una revolución en el mundo del jazz.
Finales del 50. Décadas del 60 y 70.
Durante el tercer cuarto del siglo XX se crearon nuevas tendencias en el jazz. La década de 1960 rivalizó con el final de las décadas de 1920 y 1940 como uno de los periodos más fértiles de la historia del jazz. Las nuevas tendencias que surgieron fueron:
-el jazz modal
-el mainstreem
-el jazz de fusión
La década de los 80.
A mediados de la década de 1980 los artistas de jazz utilizaban nuevamente una gran variedad de estilos para públicos distintos y diferentes audiencias, y había un renovado interés por el jazz serio (por oposición al de orientación pop). Uno de los interesados era el trompetista Wynton Marsalis, también aclamado por sus interpretaciones de música clásica. Si bien el jazz siguió siendo en esencia un feudo de los músicos estadounidenses, su público internacional floreció hasta el punto de que los músicos de otros países formaron un subgrupo cada vez más importante dentro del jazz en las décadas de 1970 y 1980; algunos de sus predecesores son el guitarrista belga Django Reinhardt y el violinista francés Stéphane Grappelli. En España han destacado sobre todo el pianista y compositor Tete Montoliu, y el saxo tenor y compositor Pedro Iturralde.

jueves, 30 de abril de 2009

El Mesías - Haendel

El Mesías es la obra más conocida de Georg Friedrich Händel, aunque no debe ser considerada como característica, ya que ocupa un lugar único dentro de la extraordinaria colección de oratorios handelianos. Mientras en los demás oratorios de Händel puede reconocerse una marcada influencia italiana, la música del Mesías se arraiga en las antiguas pasiones y cantatas alemanas.

La obra se compuso en Londres, en 1741, con una extraordinaria rapidez (tres semanas). La costumbre vincula esta obra a la Navidad, pero no hay que olvidar que este oratorio no sólo trata del nacimiento de Jesús, sino de toda su vida. Unos meses después de ser compuesta, la obra se estrenó en Irlanda, durante un viaje de Händel, pero el gran estreno no llegó hasta 1742, en el New Music Hall de Dublín para un concierto benéfico.

Fue el libretista Charles Jennens quien compuso el texto de la oratoria, formado tan solo por fragmentos bíblicos. Jennens presentó la obra como si fuese una ópera, dividiéndola en tres actos subdivididos en escenas.

La primera parte tiene por tema el Adviento y la Navidad. Se anuncia la venida de Cristo, por lo que nos encontramos con algunos momentos de exaltación marcados de una gran intensidad expresiva.

La segunda parte ilustra la Pasión, la Resurrección y la Ascensión finalizando con el famoso "Hallelujah". Así pues, la segunda parte, que había empezado en el dolor y la tristeza de la Pasión, se llena de júbilo con el "Hallelujah" arropado por el coro, trompetas y timbales. En la tercera, se relata la victoria de Cristo ante la muerte, el juicio final y la palabra "Amen", que corona la obra.

Exceptuando la "Sinfonía" inicial, a modo de obertura o introducción, y la "Pifa", que celebra el nacimiento de Cristo, ambas para orquesta, la obra es una sucesión de arias con algún arioso y algún duettos, recitativos y coros.

Se puede decir que la oratoria de Händel aun siendo sencilla, destaca por su monumentalidad en cuanto a duración y proporciones sonoras.


La Flauta Mágica - W. A. Mozart

La flauta mágica es una de las obras más conocidas de Mozart. En realidad se trata de un singspiel, una composición operística popular en alemán que se caracteriza por intercalar partes habladas. El libreto fue escrito por Emanuel Schikaneder, supuesto compañero de logia del propio Mozart, que se cree era masón. Basándose en una serie de cuentos orientales traducidos al alemán por aquella época, Schikaneder y Mozart escribieron un libreto plagado de fantasía, personajes disparatados, animales y toda clase de criaturas (serpientes de cuatro metros, geniecillos y un largo etcétera) en el que introdujeron crípticas referencias masónicas que pasaran desapercibidas para el gran público pero resultaran obvias para sus compañeros de logia. Según algunos historiadores, el triple acorde inicial, el cielo estrellado en la famosa aria de la Reina de la Noche, los ritos iniciáticos de los enamorados, las pirámides y las figuras cabalísticas son un trasunto de buena parte de las prácticas y símbolos de la masonería.
una línea argumental básica. El sacerdote Sarastro secuestra a Pamina, la hija de la malvada Reina de la Noche, quien envía al príncipe Tamino a rescatarla. Éste se enamora de Pamina y ve en Sarastro la encarnación de la verdad y la bondad con lo que despierta la ira de la Reina. Entonces entra en escena Papageno, el pajarero de la Reina, quien representa el papel antagonista de Tamino (el realismo del primero frente al idealismo del segundo). La historia concluye felizmente, Sarastro triunfa frente a la Reina de la Noche, Tamino y Pamina consiguen sellar su amor y Papageno encuentra en Papagena una versión femenina de sí mismo.

La Flauta Mágica se estrenó en el Theater auf der Wieden de Viena el 30 de septiembre de 1791. A cargo de la dirección estuvo el propio Mozart, mientras que Schikaneder interpretó a Papageno y la cuñada del compositor, Josepha Hofer, interpretó el papel de la Reina de las Noche. Mozart moriría apenas dos meses después del estreno.

viernes, 20 de marzo de 2009

El Saxofón

El Saxofón fue inventado alrededor de 1840 por Antoine-Joseph Sax (1814-1894), apodado Adolph Sax, nacido en Dinant (Bélgica); factor de instrumentos, como su padre, presenta su muevo instrumento al público por primera vez en agosto de 1841 (Saxofón Bajo), formando parte de la segunda exposición del Museo de la Industria de Bruselas. El 3 de febrero de 1844, Sax en persona interviene en la audición de la primera obra instrumental con saxofón; se trata de una transcripción que Berlioz hizo de su "Hymno Sacro", y que se interpretó en la sala Herz de París.
A partir de 1845 el saxofón pasa a formar parte de las bandas de música militares de Francia, con lo cual comienza un largo e importante camino que se prolonga hasta hasta hoy, extendido desde hace ya años a las Bandas Sinfónicas, donde desempeña un extraordinario papel. Es también utilizado magistralmente como vehículo sonoro desde 1850, para expresar la atmósfera fascinante y exótica del Jazz, primero en América, y después hacia los años 20 del siglo XX en Europa. Sin embargo, no es frecuente encontrar al saxofón formando parte integrante de la Orquesta Sinfónica, a pesar de que autores como: Thomas, Massenet, Bizet, Meyerbeer, Ravel, Prokofief, Milhaud, Strauss y Gershwin entre otros lo emplearan en algunas de sus obras. Su desarrollo también se ha visto afectado por la falta de continuidad de su uso en Orquestas Sinfónicas y por un estancamiento en el progresivo proceso de aumento de empleo del instrumento por los compositores así como en la popularización del saxofón entre el público. El problema principal se reduce, a la falta de verdaderos especialistas de saxofón. Un saxofón tocado de forma erronea es contraproducente al aumento de su prestigio y popularidad.
Sería faltar a la realidad del saxofón, si no indicamos los nombres de aquellos saxofonistas que con más acierto han hecho del saxofón lo que es hoy. En música clásica destacan: Marcel Mule (considerado el inciador de la escuela clásica del saxofón), Sigurd Rascher, Jean-Marie Londeix, Celil Leeson, Daniel Deffayet y Donald Sinta entre otros. En Jazz destacan: Rudy Wiedoeft, Sidney Bechet, Charlie Parker, Coleman Hawkins, Paul Desmond, Stan Getz, Gerry Mulligan y el español Pedro Iturralde.